Entrevista sobre una expedición al Gran Pajatén
con Adrián Mendoza Ocampo


La República - Perú - Sábado, 21 de febrero de 1998

El Gran Pajatén es diez veces más grande
que Machu Picchu

El INC presentó ayer, en el Muséo de la Nación, el libro Pajatén, encanto y misterio, del profesor Adrián Mendoza Ocampo, con las palabras del director del INC, Luis Arista. Róger Rumrrill habló sobre La Amazonía como Banco Genético mundial Adrián Mendoza explicó su trabajo:

- ¿Cómo empezó a interesarte el Pajatén?

- Cuando me informó, hace ocho años, de que en San Martín se encontraban ruinas preíncas, y que muy poco habían sido estudiadas. Yo soy especialista en Ciencias Sociales; actualmente soy director del Instituto Departamental de Cultura de San Martín. Me di cuenta de que sobre Pajatén sólo existía el único trabajo de la Universidad de Colorado Boulder, que en convenio con el Perú, hizo estudios desde el 85 hasta el 89. Pero aquí no se encuentra material de ese trabajo. Antes de que nada, hay que saber que el Pajatén (ruinas preíncas de una cultura indeterminada) se encuentra en el Parque Nacional Río Abiseo. Este parque está ubicado en la provincia de Mariscal Cárceres, departamento de San Martín. Decidí visitar las mismas ruinas. Me fuí el 7 de setiembre de 1996, formando parte de una expedición multisectoral, organizada por el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA). Fuimos 14 personas, entre arqueólogos, biólogos, restauradores y representantes de turismo.

- ¿Qué fue lo que más te asombró?

- Las ruinas mismas. Lo aéreo de sus construcciones. Están en la parte más alta de los cerros, farallones de unos 300 a mil metros de altura, requedales cubiertos de maleza, a excepción del Santuario Funerario de los Pinchudos, que mantiene sus colores y arquitectura por miles de años. Lo asombroso es que estas ruinas se encuentran en peligro de colapsar, porque nadie hace trabajos de restauración.

- ¿A qué cultura partenecen?

- Nadie lo sabe. Se conoce muy poco sobre el Pajatén.

- ¿Qué pasa con los historiadores y los arqueólogos? ¿No se sienten atraídos, como por el Señor de Sipán?

- De repente lo difícil que significa llegar al Pajatén sea uno de los problemas. El otro es que Pajatén ha sido muy poco difundido dentro del país. Más se conoce fuera como El Dorado del Imperio Incaico.

- ¿Qué edad le calculas?

- Bueno, de acuerdo con los estudios de la Universidad de Colorado Boulder, y el uso del Carbono 14, tiene una antigüedad de 8 a 12 mil años antes de Cristo. En la travesía que hemos realizado, durante diez días, he encontrado una diversidad de flora y fauna, la misma que se publica en mi libro estadísticamente. Por ejemplo, el Mono Choro Cola Amarilla es un espécimen único del Parque Nacional Río Abiseo.

- ¿Qué son específicamente las ruinas?

- El Pajatén mismo, se dice, es diez veces más grande que Machu Picchu. Es una arquitectura circular, decorada, con cabezas clavas, su Dios Cóndor y otras figuras antropomorfas. Sin tener en cuenta que al frente se encuentra el Cerro Central, otro complejo arqueológico de la misma cultura, con más de 290 edificios, que tampoco ha sido estudiado.

- ¿Qué se necesita para que alguien vaya a estudiarlos?

- Se necesita el apoyo internacional, porque se calcula que para rescatar Pajatén hace falta un millón de dólares. Eso servirá para hacer su inventario y registro arqueológico que no existe en el Perú, pero en Colorado sí. Un trabajo de restauración de los edificios que están por colapsar; y preparar las condiciones para abrir las puertas al turismo.

- ¿Qué recoge y cuál es la función de tu libro?

- El libro tiene informes estadísticos de flora y fauna, un resumen de las diferentes expediciones realizadas hasta la fecha al Gran Pajatén.

- Para abrir las puertas al turismo hay que equipar ciudades y recintos arqueológicos. ¿Qué inversión requiere eso?

- Durante el segundo gobierno del arquitecto Belaunde, se dio la Resolución Suprema en donde se recomienda este equipamiento y se dictó nombrar al Pajatén como Patrimonio Cultural del Perú. Demoré tres días en llegar al Pajatén, partiendo de Trujillo en avioneta, en 45 minutos a Chahual. De allí por carro a Pataz, luego en mulas hasta Maniachaqui, para atravesar la Cordillera Nor-Oriental. Y de ahí se interna ya en la selva de San Martín a pie, hasta llegar a las ruinas del Gran Pajatén en tres días. Por el lado oriental, de Juanjuí hasta la fecha no se ha encontrado una ruta de acceso al Gran Pajatén. Sin embargo, las autoridades locales de Mariscal Cárceres no se cansan en hacer estos esfuerzos. Una vez, demoraron 54 días buscando el paso, y no llegaron al Río Montecristo, pero sí a la parte alta, que apenas se escucha el ruido del río. De acá para bajar al río, hay unos 1,600 metros de altura. Es imposible llegar.

- ¿Qué significa, y en qué lengua, Gran Pajatén?

- Se sabe que el idioma que utilizaron es el cholón estudiado por el Convento de Ocopa, en Huancayo, y se descubrió que este lenguaje tiene, inclusive, gramática. Y yo estoy ilustrando algunas frases de ese vocabulario en mi libro: "Buenos días, compadre" se dice en cholón "Una diez Chumbali"; "hasta luego" se dice "abisián".


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